Es interesante observar la variedad de personas que existen, desde nuestro color de piel hasta el lenguaje que hablamos. Dios en su infinita sabiduría nos creo a todos a su imagen y semejanza y a la misma vez diversos. Dentro de esa variedad existimos y es hermoso. Muchas veces en medio de la diversidad de la iglesia encontramos a personas tratando de descifrar quienes son los favoritos de Dios. Esto es algo que sucede y es importante el entender que para Dios todos somos iguales y su amor no cambia según la persona, su color, nacionalidad o ningún otro atributo.
Dios es un ser amante y desea ser amado. Su amor es incondicional y puro. El plan delineado desde el principio de la creación es universal. Todos estamos invitados a recibir ese amor en la misma capacidad y sin limitaciones. Todo comienza con el aceptar a Cristo como único y divino salvador. Es el paso principal para poder comenzar a disfrutar de ese amor incomparable. Luego de este paso comenzamos a desarrollar una relación personal con Jesus.
Como toda relación, nuestra relación con Cristo requiere tiempo, compromiso y lealtad. Esas tres áreas son indispensables para desarrollar y mantener intimidad. Aquí es donde se marca la diferencia entre los cristianos y es la razón por la cual muchos se preguntan si Dios tendrá sus favoritos. ¿Por que razón esta persona parece recibir mas bendiciones que otras? ¿Por que parece que no puedo crecer en ciertas áreas de mi vida y otros si?
La diferencia estriba en cuan cerca de Dios estamos, cuanto intimamos con El. Ese tiempo de intimidad nos llena de una confianza y certeza que podemos decir como Nehemías en la siguiente cita:
Y me lo concedió el rey, porque la benéfica mano de mi Dios estaba sobre mí. Nehemías 2:8b
¿Que había en Nehemías que él podía declarar con tanta certeza de esa manera?
Cuando analizamos a este personaje de cerca podemos encontrar unas características muy aplicables a nuestras vidas. Veamos pues que se necesita para poder sentir que la bondadosa mano de Dios esta sobre nosotros:
1- Nehemías era un hombre con propósito en su vida. Aún fuera de su país y exiliado, su fidelidad a Dios nunca cambio. Lejos de su pueblo y conocidos mantuvo su integridad como siervo de Dios en todos los ambientes en que vivió. Mientras servia al rey lo hacia con compromiso y dedicación. Siempre buscando hacer y dar lo mejor de el.
Es necesario tener esa integridad y propósito. Saber que somos del Señor y que debemos comportarnos de la misma manera cuando estemos en la iglesia y cuando estemos en publico. Que estamos llamados a ser ejemplos y no ser comunes y corrientes. Que somos siervos de Dios llamados a estar listo para servir en cualquier momento.
2- Su prioridad era la oración. Mediante esos momentos de intimidad con Dios Nehemías se acerco al corazón de Dios y pudo alcanzar a conocer los sentimientos y planes de Dios y ser instrumento para desarrollarlos. Dios se los mostró porque Nehemías se dispuso a conocer a Dios.
3- Era un hombre de fe. Debido a su cercanía al corazón de Dios el podía vivir en confianza. Dios nunca lo había abandonado y nunca lo haría.
4- El era obediente. Su corazón estaba rendido a la absoluta obediencia, el no tomaba decisiones por su cuenta sin antes presentarse a Dios y buscar su dirección y cuando Dios clarificaba su propósito lo cumplía sin dudar.
5- Era diligente. Era industrioso y a la misma ves capaz de compartir las tareas. Siempre buscando a otras personas dispuestas a trabajar para Dios. Es importante saber que Dios no bendice la vagancia, nada bueno llegara a la vida de aquel que no busca diligentemente el hacer la voluntad de Dios para su vida. Esto no significa el estar siempre ocupado en la iglesia, significa el saber que talentos tenemos y como utilizarlos para bendecir a otros.
6- Era humilde. Aun sabiendo que Dios lo escogió para hacer una labor sumamente importante busco a otros y compartió la bendición. No dejo que el orgullo lo dominara tratando de mantener todo bajo su mando. Entendió que la tarea era grande y humildemente uso a otros animándonlos a servir.
7- Sabia caminar a través del dolor. En su obediencia encontró enemigos que trataron de detenerlo y hacerle daño. El mundo siempre opondrá resistencia al evangelio pero no debemos doblegarnos a el. El dolor es una herramienta que Dios usa para moldearnos. Si, lo rechazamos estamos rechazando el amor de Dios ya que todo obra para bien para aquellos que hacen la voluntad de Dios.
8- Daba toda la gloria a Dios. Sabia que solo a través de Dios el era capaz de alcanzar la meta. Esa actitud atrajo a otros y lo que comenzó con un solo hombre se convirtió en una actividad de todo un pueblo. A través de uno miles recibieron bendición.
Todo cristiano puede vivir con la certeza de que la mano de Dios esta sobre el o ella. Es una decisión que debemos tomar, no sucede en la inactividad. Reconozcamos a Cristo como nuestro salvador y líder, no el hombre. Rindamos nuestra voluntad a El y posicionemosnos para recibir de El, incluyendo dolores y pruebas pues El nos ha dado su Espíritu para llevar a cabo el plan divino para cada una de nuestras vidas.
Para Dios no hay favoritos, para Dios hay íntimos y lejanos.
¿Quieres tu saber más de los planes de Dios? ¿Quieres ver a Dios trabajar en tu vida? Posiciónate en el lugar correcto, cerca del corazón de Dios. Búscalo en oración, en su palabra y con sinceridad, El está esperando por ti para revelarte su plan y comenzar a cambiar tu vida en una forma indescriptible.
Te pregunto, ¿eres de los íntimos o de los lejanos?
Es hora de hacer una decisión.
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