INMERSO

Somos Mucho Más

¿Alguna ves se ha encontrado confundido con la vida que lleva después de haber aceptado a Cristo y comenzar una vida cristiana? ¿Alguna ves alguien le explico que su vida cambiaría de manera radical?


Es lamentable el ver cuantas personas vienen a los pies de Jesus y por falta de una adecuada educación cristiana se encuentran confundidos y no saben como entender el proceso de santidad por el cual están pasando. Nadie les explico que desde el momento de la conversión, Cristo comenzaría un proceso de limpieza, un proceso de cambios en su vida. En muchas ocaciones les toma años el poder crecer cuando hubiese sido un mejor crecimiento con un cuidado mas intimo de parte de la iglesia.


La salvación de nuestra alma es mucho más que aceptar a Cristo. La profundidad de esta experiencia es imposible de entender para cualquiera que no vive por fe. Para el fiel creyente es la totalidad de la vida y el objetivo principal de existir. Ya no nos pertenecemos, somos propiedad de un Dios amoroso y fiel. Cuando tenemos una clara visión de lo que éramos y lo que Dios quiere que seamos, podemos entender los procesos por los cuales Dios nos someterá para hacernos más y más parecidos a Cristo. Como ha leído, Dios quiere que todos crezcamos cada día más cerca a la perfección que es Cristo mismo. Esto no quiere decir que llegaremos a la misma aquí en la tierra, pues vivimos en un cuerpo imperfecto con tendencias a la maldad. Ese será el ultimo paso de nuestro crecimiento, cuando ya sea por la venida de nuestro Señor o pasemos a morar con el, completaremos nuestro crecimiento. En ese momento recibiremos nuestro nuevo cuerpo santificado y libre de pecado. Tampoco es una competencia en donde estamos tratando de ser mejores o comparándonos con otros, es un continuo caminar con Cristo hasta que lleguemos a su presencia

Mientras estemos aquí tenemos que vivir entendiendo que somos mucho mas que simples seres humanos:


1- Somos objetos de su amor.

Fuimos creados para tener comunión con Dios y vivir en armonía con el. El pecado nos alejo y nos dejo sin manera de regresar a su lado y por tal razón Dios se movió a buscarnos aún cuando nosotros ni pensábamos en el.


Juan 3:16-17

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna. 17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.


Efesios 2:4-5

Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, 5 aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos).


No solo envío a su hijo a morir y pagar nuestra deuda de pecado sino que nos dio vida, ya que el pecado nos trajo la muerte espiritual que nos separo de Dios y Cristo la restauro.


2- Somos objetos de su gracia.

Es importante entender lo que la gracia de Dios significa. Cuando hablamos de gracia y misericordia hablamos de dos atributos de Dios muy importantes y diferentes. La misericordia es el perdón de Dios aun cuando merecíamos el castigo, porque somos verdaderamente culpables ante Dios y su justicia. Por otro lado existe su gracia, que no es otra cosa que todo lo que recibimos de Dios que no merecemos. Es ese desprendimiento de Dios hacia nosotros que aún siendo nosotros imperfectos y débiles él nos sigue bendiciendo. Siendo la fe su mayor regalo.


Efesios 2:8-9

8 porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios. 9 No por obras, para que nadie se gloríe,


Dios nos dio el don de creer y el creer no requiere hacer sacrificios o dar ofrendas. La salvación no se puede comprar a ningún precio ni obra humana. Nadie puede tomar crédito de su relación con Dios pues fue Dios quien nos busco y restauro. Mientras nuestro corazón este lleno de fe habrá cambios en nuestras vidas;


Tito 2:11-12

11 La gracia de Dios se ha manifestado para salvación a toda la humanidad, 12 y nos enseña que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente,


Esa gracia de Dios nos enseña a través de su espíritu, como vivir correctamente, dejando atrás el viejo modo de vivir. Nos moldea a la forma que Cristo desea que seamos.


3- Somos objeto a de su poder.

Ya hemos establecido que todo es producto del amor de Dios, pero tenemos que decir que vivir la vida cristiana es también producto de su poder. Nosotros no tenemos la capacidad de vivir santamente. Es su espíritu el que nos mueve y capacita.


Filipénses 2:13

13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.


Todo buena obra y pensamiento viene de El. Mientras en nuestro corazón haya fe su espíritu nos seguirá guiando y a la ves viviendo a través de nosotros.


4- Somos objetos de su fidelidad.

No solo nos ha salvado y capacitado sino que esta con nosotros en cada momento y ha prometido finalizar la santificación de nuestras vidas. No se ha separado de ningún cristiano y nunca se separara. Este proceso de santificación es un proceso de vida, comenzó con nuestra entrega a Cristo y finalizara cuando lleguemos a su presencia.


Filipénses 1:6

6 estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.


Dentro de este proceso pasaremos por diversas situaciones que pondrán a prueba nuestra fe y crecimiento, a la vez que nos limpiara de todo aquello que no nos conviene y que estorba con nuestra relación con Dios. Todo lo que llega a la vida de un cristiano tiene un propósito ya sea de traer algo o sacar algo. Jesucristo es la puerta de nuestras vidas, el es quien permite que algo entre o salga, por lo tanto cuando algo difícil llega a nuestras vidas tenemos que buscar en oración cual es la correcta acción que tenemos que tomar. Tenemos que buscar su discernimiento y sabiduría para no retardar el proceso y crecer. Todo lo bueno y malo que llega tiene un propósito y es nuestra responsabilidad el buscar su dirección y aprender en el proceso.

5- Somos objetos de su paz.

Cuando tenemos una clara visión de lo que la vida cristiana significa podemos vivir sin perder nuestra fe, aun en medio de tiempos difíciles. Cuando nuestro enfoque esta en Cristo y no en las circunstancias que nos rodean, su paz nos mantendrá firmes.


Juan 14:27

27-La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo


Cuando Jesus dijo esas palabras las dijo porque sabia que el miedo y el temor llegaría a nosotros cuando la vida se torna difícil. Es natural y no es pecado el sentirse ansiosa o ansioso cuando todo esta en nuestra contra, pero es importante buscar esa paz, pues es su promesa. Esa paz viene cuando buscamos su ayuda en la forma de congregarnos en su casa, orando con los ancianos de la iglesia, buscar su guianza en nuestras decisiones, acercándonos a El leyendo su palabra y así mantener la fe.


6- Somos objetos de su consolación.

El es nuestro consuelo y a través de su amor y compañía nos trae confianza y fuerzas para seguir ya sea en tiempos de paz o tiempos de tormentas. Su compañía se lleva nuestras tristezas y podemos vivir el milagro de poder sobrellevar las pruebas aún sin comprender como lo estamos haciendo, pues su espíritu es el que nos mueve.


2 Tesalonicénces 2:16-17

16 Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, 17 conforte vuestros corazones y os confirme en toda buena palabra y obra.


Jesucristo mismo es el que nos conforta y confirma en toda buena palabra y obra, en otras palabras, si se lo permitimos El es quien habla y obra a través de nosotros y podemos triunfar en todas condiciones. Él nos da su consuelo y su fuerza.


7- Somos objetos de su intercesión.

Jesucristo sigue intercediendo ante Dios por todos y cada uno de sus hijos. Por todo aquel que lo haya recibido como su único salvador. Es el sacerdote inmutable y perpetuo. Que hermoso saber que tenemos un sacerdote que nunca faltara y que no importa cuantas veces fallemos, intercederá por nuestro perdón y seguirá trabajando con nosotros hasta convertirnos en seres completamente santos, vasos útiles y trofeos de su gran amor.


Hebreos 7:24-25

24 pero este, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable.

25 Por eso puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.


La vida cristiana nos es una vida de camino ancho y cómodo, es una vida de transformación y crecimiento. Es una vida en la que seremos purificados, pulidos y reformados para reflejar la persona de Cristo en nuestras acciones y modo de vivir. Es una vida excitante en la que si se lo permitimos Dios nos llevara por un camino de experiencias que nos acercaran más a El y conoceremos su amor más profundamente. Por consecuencia seremos más fieles y nuestra fe crecerá al grado en el que nada de lo que venga a nuestras vidas nos podrá separar de su amor. Este caminar es uno de descubrimientos, es una escuela en donde Jesucristo mismo nos enseñara a vivir una vida plena y satisfactoria, cerca de él, tal como él la diseńo para que fuera desde el principio.


No permitamos que las circunstancias nos detengan en nuestro desarrollo, el camino se hace fuerte pero Cristo está con nosotros y nos capacitara para vencer.



© 2026 INMERSO